Las nubes no tienen dueño, como los sueños, y no saben de fronteras, como los árboles. Los niños siempre ven las nubes porque como son pequeños van mirando hacia arriba todo el tiempo… para hablar, para escuchar… luego pierden esa costumbre tan bonita. Cuando les cambian los ojos, y se convierten en adultos, van por la calle mirando al suelo y con la mirada en sitios en los que no están. Por eso, pocos mayores saben jugar a eso de ver formas en las nubes. Por eso, casi siempre miran tarde cuando pasa algo bonito.
… Al sitio donde se besan el cielo y el mar le llaman horizonte
Algunos incluso han olvidado qué es una estrella fugaz… Por eso, los niños ven los pájaros… y los árboles, las nubes y a esa niña que sonríe en la ventana… por eso los niños saben que una nube es agua que quiere ser otra cosa y se esfuerza en parecerlo… los niños saben que arriba también pasan cosas… muy por encima del asfalto y las azoteas… en esos lugares que los mayores nunca miran.
… y al sitio donde se besan el cielo y el mar…le llaman horizonte.

