Uno de los principios básicos en ciencia es que las hipótesis se falsean… no se confirman. Es decir, cuando uno tiene una hipótesis debe buscar demostrar que es mentira en lugar de buscar confirmarla. Esto es así porque, por mucho que la confirmes no puedes estar seguro de que sea cierta, pero si buscas demostrar que es fallida y trabajas para encontrar sus resquicios, cada vez que resista un intento de falseo la hipótesis será más fuerte.

A veces, pensamos que las personas que están en el poder o sus asesores son las mentes más brillantes de un país y ante una idea nuestra podemos o pueden decirnos:
 “Si lo has pensado tú… ¿No van a haberlo pensado ellos ya?”
… pues a veces no es así. A veces, los asesores son los compañeros de universidad de los políticos y les dicen a éstos lo que quieren oír, o quizás no sean tan brillantes como pensamos y haya mentes más capaces en una cena de amigos en tu casa que en el palacio del presidente de un gobierno.

Digo todo esto después de pensar en el tema del brexit durante un par de días porque he oído que a los británicos les ha pillado por sorpresa, que no lo esperaban y ahora se arrepienten. Puede que sea así entre la gente de la calle pero no debería ser así entre los políticos dirigentes y sus asesores, aunque parece que, efectivamente, también les ha pasado a ellos. Si a los gobernantes o sus asesores en el Reino Unido les hubiese pillado por sorpresa que su pueblo ha votado a favor del Brexit, sólo cabe pensar que no son tan brillantes, es decir, habrían trabajado solamente con la hipótesis de que la gente iba a votar quedarse en Europa. Si esto fuese cierto, además no habrían ido a falsear sus hipótesis sino a confirmarlas y eso es muy grave.

Los israelíes trabajan con un método que se llama “El décimo hombre” que consiste en algo muy sencillo: Si entre 10 personas que tienen que tomar una decisión hay 9 que están de acuerdo, la décima persona está obligada a trabajar con la tesis de que los otros 9 se equivocan… aunque esté de acuerdo con ellos, tiene que asumir que están en un error y trabajar para demostrarlo.

Si hubiesen trabajado con la hipótesis de que la gente podría votar salir… automáticamente se habrían planteado las consecuencias, y visto lo visto y que ya se están arrepintiendo habrían visto que esas consecuencias eran catastróficas para ellos mismos y entonces los propios asesores brillantísimos de Cameron de la isla deberían haberle llevado aparte y haberle dicho:
 “Mira majete, sabemos que prometiste ese referendum. Pero, como existe la posibilidad, aunque sea remota, de que la mayoría vote irse y esto es lo que pasaría si nos tenemos que ir y en todo esto nos perjudicaría… pues resulta que te vas a ir sin cumplir esa promesa porque no te dejamos que lo hagas y perjudiques a tantos millones de personas… así es que vas a pasar a la historia por incumplir una promesa en lugar de ser recordado por cargarte el Reino Unido y la Unión Europea en un sólo día… Te estamos haciendo un favor”
Como esto no ha pasado, sólo puede haber un par de explicaciones:
O bien han trabajado sin contemplar la hipótesis de que la gente votaría irse o bien han trabajado para confirmar la hipótesis de que el pueblo iba a votar quedarse… toda la información recopilada y los análisis de los datos podrían haber buscado confirmar esto… es decir, habrían trabajado con un sesgo y no son tan brillantes como creemos.