Quien vive con un artista tiene que estar dispuesto a un ménage-à-trois.
María Callas vivió con Aristóteles Onassis su única y verdadera historia de amor. Pero, para Onassis, María era la joya de su corona. La usó como anfitriona en las fiestas que organizaba en su precioso yate “Christina”. La usó para incrementar su fama y sus negocios. Él nunca la comprendió. Él no estaba interesado en la ópera… nunca entendió su naturaleza artística.
En una ocasión María dejaba el Christina para cantar en Covent Garden, Londres, donde la gente había dormido a la intemperie durante cinco días para comprar las entradas. Cuando ella dejaba el barco, atracado en el mediterráneo para volar a Londres él le dijo:
“¿Por qué te molestas en cantar? Tengo todo el dinero del mundo. No te hace falta ir a trabajar».
No tenía ni la más mínima idea de sus necesidades como artista o de lo que ella ofrecía al mundo, de la riqueza que representaba. Durante la época que compartió con él, María dejó de cantar… probablemente durante los que podrían haber sido sus mejores años como artista.
Cuando se vive con un artista se tiene que estar dispuesto a vivir en un constante ménage à trois. Se tiene que amar al arte de la persona con la que se vive tanto como a esa persona porque hay que aceptar el hecho de que, periódicamente, tu ser amado te “abandone” por irse a amar su arte, lo que es, lo que hace.
El insecto hoja no se parece a una hoja para sobrevivir a los pájaros… es por parecerse a una hoja por lo que sobrevive a los pájaros
Onassis unos años después, abandonó a Callas por Jackie Kennedy y, cuando le fue mal con ella, intentó en múltiples ocasiones volver con Maria Callas. Ella siempre le rechazó… a pesar de todo, cuando murió Onassis en 1975, para María la vida dejó de tener sentido y dejó de salir de su apartamento de París. Dejó de responder a los amigos al teléfono. Dejo de tener ganas de vivir y murió dos años después de un ataque al corazón… que creo que es eso que ocurre cuando alguien tiene que tomar la decisión entre seguir luchando por la vida o no… y decide que no.

